La imputación de cargos contra Ricardo Roa, presidente de la petrolera estatal Ecopetrol, generó una reacción inmediata dentro de la compañía más importante de Colombia. La junta directiva convocó una reunión de urgencia para evaluar el impacto jurídico, corporativo y financiero del proceso penal que enfrenta el directivo, en medio de preocupaciones por la confianza de los inversionistas y la gobernanza de la empresa.
El encuentro se realizó luego de que la Fiscalía General de la Nación imputara a Roa por su presunta responsabilidad en el delito de tráfico de influencias de servidor público, en un caso relacionado con la compra de un apartamento en el norte de Bogotá y supuestas gestiones para favorecer a un empresario con contratos dentro del grupo empresarial de Ecopetrol.
La reunión extraordinaria de la junta directiva se llevó a cabo el 11 de marzo de 2026 y tuvo como objetivo revisar la situación judicial del presidente de la compañía y su posible impacto en la organización. Según la empresa, el órgano directivo decidió activar los protocolos de gobierno corporativo que se aplican cuando un alto ejecutivo enfrenta un proceso judicial.
Durante la sesión, los directores analizaron la imputación y las obligaciones legales que tiene la compañía ante reguladores y mercados internacionales, dado que Ecopetrol cotiza en bolsas extranjeras y debe reportar información relevante a entidades como la SEC en Estados Unidos y la Superintendencia Financiera de Colombia.
La junta también reiteró un principio central: la empresa respeta la presunción de inocencia de Roa y su derecho al debido proceso. No obstante, el caso obligó a iniciar una evaluación interna rigurosa y documentada sobre los hechos y sus posibles implicaciones para la compañía.
El proceso judicial contra Roa
La imputación presentada por la Fiscalía sostiene que Roa habría utilizado su posición como presidente de Ecopetrol para intervenir en decisiones empresariales que beneficiaran a un empresario que previamente lo habría favorecido en un negocio inmobiliario.
Según la hipótesis del ente acusador, las presuntas gestiones habrían estado relacionadas con proyectos dentro de Hocol, una filial de Ecopetrol, y con la adjudicación de contratos energéticos.
Roa ha rechazado las acusaciones y durante la audiencia judicial se declaró inocente, afirmando que las actuaciones investigadas no constituyen delito.
Además de este caso, el directivo enfrenta cuestionamientos relacionados con su papel como gerente de la campaña presidencial de Gustavo Petro en 2022, debido a presuntas irregularidades en la financiación electoral, asunto que también está bajo revisión de autoridades.
El foco de la junta: gobernanza e impacto en los mercados
Uno de los principales temas discutidos en la reunión fue el posible efecto que el proceso judicial de Roa podría tener en la reputación corporativa, el valor de la acción y la confianza de los inversionistas de Ecopetrol.
La empresa, que es la mayor productora de hidrocarburos del país y una de las compañías más importantes de América Latina, depende en gran medida de la confianza del mercado internacional. Por ello, la junta directiva señaló que continuará monitoreando la situación y analizando si la continuidad del presidente es compatible con las obligaciones regulatorias y fiduciarias de la compañía.
El órgano directivo también decidió apoyarse en firmas consultoras nacionales e internacionales para evaluar el caso desde el punto de vista jurídico y de gobierno corporativo, con el fin de adoptar decisiones informadas.
Un momento delicado para Ecopetrol
La controversia llega en un momento complejo para la petrolera. En los últimos años la empresa ha enfrentado desafíos operativos y financieros, incluyendo la caída de sus utilidades y cambios en el entorno energético global.
A este panorama se suma la incertidumbre política y regulatoria sobre el futuro del sector de hidrocarburos en Colombia, lo que ha aumentado la sensibilidad del mercado frente a cualquier situación que pueda afectar la estabilidad de la compañía.
Por ahora, la junta directiva continuará evaluando el caso y deliberando sobre los pasos a seguir, mientras la investigación judicial avanza en los tribunales.